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Las tres últimas

Autores de Sefarad - La producción intelectual de los judíos españoles en la Edad Media - Abril 2017
Autores de Sefarad - La producción intelectual de los judíos españoles en la Edad Media - Abril 2017

Esta sexta exposición organizada por Bibliotheca Sefarad está dedicada a las obras escritas por los judíos españoles durante la Edad Media.

Como es bien sabido, durante 1.500 años los judíos vivieron en Sefarad, tanto en los reinos cristianos como en los musulmanes, escribiéndose en estas tierras algunos de los principales capítulos de la historia judía. Una historia de luces y sombras. Las persecuciones, las calumnias, la inquisición y la expulsión, a pesar de su trágica trascendencia, no deben eclipsar los logros de los fecundos episodios históricos y culturales del pasado hispanojudío.

Durante largos periodos de esta dilatada historia, los judíos formaron importantes y florecientes comunidades en cuyo seno nacieron o vivieron algunas de las más destacadas personalidades judías de todos los tiempos: Hasday ibn Saprut, Salomón ibn Gabirol, Yehudá Haleví, Abraham ibn Ezrá, Maimónides, Nahmánides, Sem Tob de Carrión, Abraham Zacut y otros muchos personajes públicos, literatos, filósofos y científicos. La historia y la cultura españolas no pueden entenderse sin tener presente la contribución judía, y el mundo y el legado judíos de hoy no serían los mismos sin la extraordinaria contribución que en todas las ramas del saber y el pensamiento humano hicieron los judíos de Sefarad. El rabino Moisés Arragel, en las páginas preliminares de su traducción de la Biblia al castellano, conocida como Biblia de Alba, plenamente consciente de la excelencia cultural e intelectual alcanzada por los sabios judíos de Sefarad, plasmada en sus obras científicas y humanísticas, ya fueran de carácter profano o religioso, decía:

Esta preheminencia ovieron los reyes e señores de Castilla, que los sus judíos súbditos, memorando la magnificiencia de los sus señores, fueron los más sabios, los más honrados judíos que quantos fueron en todos los regnos de su transmigración, en quatro preheminencias: en linaje, en riqueza, en bondades, en sçiençia […] E los reyes e señores de Castilla siempre fallaron que todo o lo más que oy los judíos auemos de glosa ssobre la ley e en las sus leyes e derechos e otras sçiençias fue fallado conpuesto por los sabios judíos de Castilla, e por su doctrina oy sson regidos los judíos en todos los reynos de la su trasmigraçion. […] en Castilla ser solíamos corona e diadema de toda la ebrea trasmigaçión, en fijosdalgo, riqueza, sçiençia, libertad […].

Mucho se ha hablado, escrito y discutido, con mayor o menor rigor, sobre la importancia de los judíos medievales de la Península Ibérica en relación con el comercio, las finanzas, la administración pública, etc., y el debate subsiguiente sobre el daño que para España supuso su expulsión en 1492, planteado con frecuencia en términos estrictamente económicos, políticos o incluso morales. Sin embargo, y sin poner en cuestión su importancia en los ámbitos señalados, donde realmente se produce una contribución inigualable de los judíos de Sefarad es en el ámbito del saber. Es triste, por no decir lamentable, el desconocimiento general existente en la sociedad española de ese inmenso legado cultural, científico, literario y filosófico. Un patrimonio intelectual del que no sólo el pueblo judío puede y debe vanagloriarse, sino también los españoles. El historiador español Américo Castro, consciente de lo singular y fértil de la simbiosis histórica y cultural de judíos y españoles, apunta las consecuencias que para España tuvo la expulsión:

Nos falta algo, en verdad, desde que se marcharon los judíos; algo que no hemos sustituido por nada equivalente […] No sólo nos faltó el dinero; por esa razón crematística quiso revocar el conde-duque de Olivares el edicto de expulsión al observar que España y él estaban con el agua al cuello […] Con los judíos se fue el espíritu internacionalista, de cultura amplia y sutil. [De la España que aún no conocía (México, 1972), t. III, p. 209].

Los expulsados de España, que llevaban consigo la espléndida herencia cultural, social y económica fueron muy bien acogidos por el sultán Bayaceto II (1481-1512), quien gustoso les abrió las puertas del Imperio Otomano; el sultán resumió en una frase tan incuestionable como lapidaria la valía de estos exiliados:

Yo no sé cómo los reyes de España son tan sabios, pues tenían tales esclavos como estos judíos, y los echaron de ella. [Citada por Gonzalo de Illescas en su Historia Pontifical (1606)].

La lengua más utilizada en Sefarad por los autores judíos fue el hebreo. También fueron muchos quienes escribieron todas o parte de sus obras en árabe, la mayoría de las cuales se difundieron a través de sus traducciones al hebreo, destacando en su labor traductora miembros de varias generaciones de las familias Ibn Tibón y Quimhí, oriundas de Al-Ándalus pero radicadas en diferentes ciudades de Languedoc-Rosellón y Provenza, en Francia. Por supuesto, aunque en menor medida, parte de las obras fueron escritas en lenguas romances, principalmente en castellano, y algunas en catalán. No puede dejarse de señalarse que la jarcha en romance más antigua de autor conocido saliera de la pluma del judío tudelano Yehudá Haleví.

Los autores judíos destacaron en muy diversos ámbitos: poesía secular y religiosa, narrativa, literatura sapiencial, filosofía, exégesis bíblica, estudios talmúdicos, codificaciones de la Ley judía, apologética y controversia religiosa; en el campo de la ciencia en medicina, astronomía, astrología, cartografía; así como en sus estudios de filología hebrea (gramaticales y lexicológicos).

A la hora de estudiar y valorar la aportación de los judíos a la cultura española, y europea en general, además de las obras escritas por ellos mismos hay que tener presente la importancia que tuvo su labor de transmisión de la ciencia y la filosofía de obras griegas, judías, musulmanas y orientales escritas o conservadas en árabe en Al-Ándalus.

Desde la época de Menahem ben Saruc, el más antiguo de los autores judíos españoles de relevancia del que tenemos noticia, hasta la de Yosef Caro, nacido cuatro años antes de la expulsión, nos han llegado obras de más de doscientos autores diferentes; de algunos, apenas ciertos poemas, mientras que de otros, en particular de varios de los más importantes, nos ha llegado una producción mucho más extensa. Se cuentan por cientos los títulos publicados a lo largo de los siglos; algunos sólo en primera y única edición, pero otros muchos han salido de las prensas en decenas (e incluso en cientos) de ocasiones; de muchos sólo disponemos de ediciones en hebreo, pero también son muy numerosos aquellos de los que existen traducciones (antiguas o modernas) a diferentes lenguas (judeoespañol, yidis, español, inglés, alemán, francés, latín, etc.) o ediciones científicas. Y los hay, claro está, todavía inéditos. Un número considerable de poemas escritos en Sefarad son parte de la liturgia judía y están incorporados a diferentes tipos de oracionales; algo parecido cabe decir de algunos de los comentarios bíblicos, que aparecen en innumerables ediciones acompañando el texto hebreo de la Biblia.

En cuanto a la exposición Autores de Sefarad: La producción intelectual de los judíos españoles en la Edad Media, con carácter general, puede decirse que se ha incluido la práctica totalidad de los libros escritos por judíos españoles medievales conservados en Bibliotheca Sefarad con más de un siglo de antigüedad. La Bibliotheca alberga, además, una muy extensa colección de ediciones publicadas en los últimos cien años, de las cuales se ha hecho una pequeña selección, principalmente de obras editadas en España o por españoles con anterioridad a 1950, con la intención de dar a conocer las primeras ediciones/traducciones, realizadas en su mayoría por hebraístas españoles, destinadas al público de habla hispana.

La exposición incluye ediciones de las obras en sus correspondientes lenguas originales (hebreo, árabe, arameo, español, catalán e italiano) así como traducciones a diversas lenguas (hebreo, yidis, judeoespañol, latín, español, francés, inglés, alemán, catalán, italiano y portugués), algunas acompañadas de estudios. Entre las expuestas hay algunas piezas de singular rareza, entre cuales cabe destacar el incunable latino de Abraham ibn Ezrá y los varios impresos del siglo XVI.

En anteriores exposiciones de Bibliotheca Sefarad se exhibieron otros varios libros de autores judíos de Sefarad que hubieran podido tener cabida en esta muestra: De astrología … = Iguéret … mi-guezerot ha-cojabim … la-yehudé Marsella … de Maimónides, Physica hebraea … = Rúah ha-hen … de Yehudá ibn Saúl ibn Tibón (ambos de Colonia, 1555); Séfer Or Adonay … de Hasday Crescas (Ferrara, 1555), Séfer Hobat halebabot, libro llamado en ladino Obligación de los corazones … de Bahyá ibn Pacudá (Venecia, 1713), y la Biblia de Alba (Madrid, 1920-1922) en “Seis siglos de judaica: Un recorrido por Bibliotheca Sefarad”; La vara de Judá de Salomón ibn Verga (Ámsterdam, 1744), en “Historia en Sefarad: Los judíos españoles en la edad media”; y Cuzary, Libro de grande sciencia y mucha doctrina ... de Yehudá Haleví (Ámsterdam, 1663), en “Ediciones en español de los sefardíes de Ámsterdam”.

Para su exhibición y catalogación, las obras se presentan agrupadas por sus respectivos autores. Y estos, en la medida de lo posible, ordenados cronológicamente. Las descripciones catalográficas propiamente dichas de los libros expuestos van precedidas de una breve biografía del autor.

Para un mejor conocimiento de las obras expuestas, algunas han sido completamente digitalizadas y son accesibles para su consulta en www.bibliothecasefarad.com.

Uriel Macías
Coordinador de la Exposición

Contra judíos. Libros antijudíos en una España sin judíos. - Abril 2016
Contra judíos. Libros antijudíos en una España sin judíos. - Abril 2016

Esta quinta exposición organizada por Bibliotheca Sefarad es una amplia selección de libros antijudíos españoles publicados (casi) todos ellos en el período en el cual ni vivían ni podían vivir judíos en España.

Lo singular del antisemitismo –y esto no es una particularidad del español– es que es una de esas fobias que no requiere de la presencia del destinatario del odio, y que es absolutamente refractaria a la verdad y a los hechos. Durante siglos es capaz de perpetuar mentiras y calumnias que ya han sido refutadas y desenmascaradas, no ya por los propios judíos, sino por buenos cristianos.

En España, tras la expulsión de los judíos en 1492, los conversos (los judíos convertidos a la fuerza o como consecuencia de alguno de los decretos de expulsión, y sus descendientes) fueron segregados a través de los estatutos de limpieza de sangre, vigilados y perseguidos por la Inquisición, sospechosos de judaizar, vistos y tratados por la sociedad mayoritaria como judíos (sin serlo), pasando a ser los nuevos destinatarios de los prejuicios antijudíos. De hecho, y no sólo en lo que se refiere a la literatura antijudía, los judeoconversos eran denominados indistintamente conversos, judaizantes, hebreos o judíos, con independencia de que judaizaran o no.

La mayoría de estas obras no son sin más, como con frecuencia las han tratado estudiosos y bibliógrafos, apologéticas o de controversia religiosa, sino literatura antijudía. Ni los contenidos ni las intenciones de la mayoría de las producidas en este período tienen que ver con la apologética, la actividad misionera o con la voluntad de salvar almas. Las doctrinas y enseñanzas antijudías de la Iglesia comienzan casi desde el mismo momento del inicio de la expansión del cristianismo en la edad antigua. La enseñanza del desprecio y la incitación al odio desde los púlpitos, y las leyes conciliares contra los judíos, influyen de forma determinante en las leyes discriminatorias, conversiones forzosas, persecuciones, expulsiones y matanzas en los reinos cristianos. En lo que hoy denominamos mundo occidental, hasta más o menos mediados del siglo XIX, la judeofobia se basaba casi por completo en la religión. A este sustrato se irán incorporando en la edad contemporánea nuevos elementos más acordes con una sociedad que se iba distanciando de la religión en un contexto de progresiva separación entre iglesia y estado: científicos (los judíos como raza inferior), económicos (los judíos dominan la banca, el cine, el comercio, …), políticos (conspiración judía para controlar el mundo, el capitalismo, el comunismo y el universalismo son invenciones judías para destruir los cimientos de la sociedad, el estado de Israel como origen de todos los males), etc.

Los tratados antijudíos españoles fueron incorporando desde el siglo XV a los tradicionales argumentos de raíz religiosa, las calumnias basadas en las acusaciones de crímenes rituales y profanaciones, y desde el XVI, la mayoría de las obras incorporan planteamientos raciales (los conversos, con independencia de que judaícen o no, son judíos) y políticos (judíos/judeoconversos conspiran contra España, los cristianos, etc.).

Los libros aquí expuestos conforman una muestra significativa y representativa de los centenares de obras, opúsculos y folletos de carácter antijudío publicados en España con anterioridad a 1834. Se han incluido libros antijudíos propiamente dichos. Es decir, aquellos que tienen como tema central atacar al judaísmo y a los judíos (en ocasiones en compañía de musulmanes, luteranos u otros herejes). Por supuesto, las doctrinas, leyendas, acusaciones, prejuicios y calumnias contra los judíos están presentes, también, en infinidad de obras de los temas y géneros más variados. Los libros de vidas de santos solían incluir las de San Dominguito del Val y la del Santo Niño de La Guardia; los manuales de religión cristiana, llevaban con frecuencia algún apartado dedicado a las ceremonias y ritos judíos, presentados de forma denigratoria; la narración de la vida y muerte de Jesús, invariablemente iba asociada a la acusación de deicidio; etc. En la literatura española, desde sus mismos orígenes, estuvieron presentes los tópicos, leyendas y calumnias antijudías; por mencionar algunos títulos, autores o géneros: Cantar de mío Cid, Los milagros de Nuestra de Señora de Berceo, Las Cantigas de Alfonso X; en los cancioneros, pliegos de cordel y autos sacramentales; y en las obras de algunos de los más destacados autores de nuestro siglo áureo como Lope de Vega, Quevedo o Calderón de la Barca.

Bibliotheca Sefarad cuenta entre sus fondos con una amplia colección de libros antijudíos (y antisemitas) que incluye manuscritos, documentos, libros, publicaciones periódicas y folletos, pliegos de cordel, hojas sueltas, cómics, desde la edad media hasta nuestros días, en su mayoría publicados en España y Portugal: obras religiosas apologéticas, litúrgicas, literarias, ensayos y panfletos políticos, en latín, español, portugués y otras lenguas, originales y traducidas, etc.

De entre esta extensa colección, se han seleccionado aquellos que cumplen la doble condición de haber sido publicados 1) en España y/o ser de autoría española; y 2) en el periodo comprendido entre 1492 (expulsión de los judíos de España) y 1834 (llegada de los primeros judíos tras la abolición definitiva de la Inquisición).

Además se ha considerado oportuno incluir dos que no cumplen con ambos requisitos: una temprana edición del Scrutinium Scripturarum de Pablo de Santa María publicada en 1478, y una portuguesa del Breve discurso contra a heretica perfidia do iudaismo de Costa Mattos, obra de la que se expone una edición de su versión española. En la primera exposición de Bibliotheca Sefarad se incluyeron otros dos libros antijudíos que hubieran podido tener cabida en esta muestra: el Fortalitium fidei contra judeos, sarracenos, aliosque christiane fidei inimicos de Alonso de Espina (1485) y la primera edición de La fee triunfante en quatro autos celebrados en Mallorca… de Francisco Garau (1691), ambos expuestos en “Seis siglos de judaica: Un recorrido por Bibliotheca Sefarad”.

Para su exhibición y catalogación se han clasificado como sigue:

A. Contra la Sinagoga
Tratados, sermones y otros escritos, con planteamientos teológico-religiosos.

B. Calumnias
Obras y opúsculos monográficos sobre diversos episodios y leyendas relacionados con acusaciones de crímenes, asesinatos rituales y sacrilegios.
B.1. El asesinato de Arbués (Zaragoza, 1485)
B.2. El Niño de La Guardia, Toledo (ca. 1489)
B.3. El crucifijo agraviado de la Calle de las Infantas (Madrid, 1629)
B.4. Otras

C. Documenta
Impresos de contenido legal, y crónicas de acontecimientos.

Dentro de cada grupo se han ordenado por orden cronológico, tomando como fecha de publicación la más antigua de entre las ediciones expuestas de cada obra.

Para un mejor conocimiento de las obras expuestas, más de la mitad han sido completamente digitalizadas y son accesibles para su consulta en www.bibliothecasefarad.com.

Uriel Macías
Coordinador de la Exposición

Ediciones en español de los sefardíes de Amsterdam. - Abril 2015
Ediciones en español de los sefardíes de Amsterdam. - Abril 2015

Esta cuarta exposición organizada por Bibliotheca Sefarad se centra en la rica producción bibliográfica en lengua española de los sefardíes de Ámsterdam.

Como se ha indicado en ocasiones anteriores, tres son los temas fundamentales en los que se viene centrando Bibliotheca Sefarad: Judaica hispana, Inquisición y Sefárdica.

Entre sus fondos cuenta con una amplia colección de sefárdica que incluye manuscritos, documentos, libros, publicaciones periódicas y folletos: obras profanas y religiosas en español, judeoespañol, portugués, hebreo y otras lenguas, escritas por autores sefardíes, estudios históricos, filológicos, religiosos o bibliográficos, obras de ficción, etc.

Los judíos expulsados de España en 1492 llevaron consigo su lengua, su cultura y su legado. En diversos lugares de su diáspora, principalmente en la cuenca del Mediterráneo, el judeoespañol se mantuvo durante cerca de cinco siglos como la lengua materna de los sefardíes, creando en ella una rica y variada producción literaria. Asimismo, en las comunidades sefardíes formadas por judeoconversos retornados al judaísmo en Ámsterdam y otros lugares de occidente europeo, se mantuvieron el portugués y el español durante varias generaciones.

En lo que se refiere a Ámsterdam, la publicación de libros en español por parte de los sefardíes se inicia a finales del siglo XVI, se prolongará durante todo el siglo XVII, iniciándose su declive en la segunda mitad del siglo XVIII. Su producción literaria abarca todos los géneros y temáticas, tanto de obras originales como de traducciones.

La selección de las piezas expuestas es reflejo de lo conservado en la Bibliotheca. Como podrá apreciar el visitante, un porcentaje considerable de la muestra está formado por traducciones del hebreo de libros bíblicos y litúrgicos. Aunque la liturgia sinagogal ha sido tradicionalmente en hebreo, la profusión de ediciones de oracionales y libros bíblicos en español (ladino) por los sefardíes de Ámsterdam, Italia y otros lugares del occidente europeo tenía como principal objetivo hacer accesible la Biblia y la liturgia a los judeoconversos retornados al judaísmo, que desconocían el hebreo.

En anteriores exposiciones se incluyeron otros dos libros en español publicados por los sefardíes de la ciudad del Ámstel: el Thesoro de preceptos a donde se encierran las joyas de los seys cientos y treze preceptos... de Ishac Attias en “Seis siglos de judaica: Un recorrido por Bibliotheca Sefarad”, y La vara de Judá de Salomón ibn Verga, en “Historia en Sefarad: Los judíos españoles en la Edad Media”.

En un futuro próximo está previsto organizar otras exposiciones relacionadas con el mundo sefardí centradas en otros aspectos como pueden ser: la literatura en ladino, literatura española y portuguesa del occidente europeo, estudios filológicos, historiografía moderna, etc.

Uriel Macías
Coordinador de la Exposición.